lunes, 28 de octubre de 2013

Pastelería de Manuela Formenti, antigua pastelería de "Las Estrellas", calle Comedias, antiguo número 25



Tarjeta postal inédita del comercio.
Colección Enrique Ibáñez



La pastelería de Manuela Formenti, antigua pastelería de "Las Estrellas" se encontraba en el anterior número 25 de la calle Comedias.

La proximidad de la Universidad otorgaba a la calle Comedias un ambiente joven y universitario que propiciaba la proliferación de locales orientados al disfrute de dulces, de los que los universitarios resultaban y resultan ayer y hoy, ávidos consumidores.

Así en esta calle había una notable competencia en el intento de atraer a jóvenes (o no tan jóvenes) dispuestos a dejarse los cuartos a cambio de deleitarse con un dulce, una horchata fresca o un vaso de chocolate caliente.

Competían con Manuela la chocolatería de José Salvador, en el número 5 y 7, que existía desde antes de 1892 bajo gerencia de Antonio Salvador hasta que en torno a 1897 José toma las riendas del negocio; en el número 21 atendía la panadería de Jaime Tuset y en el 31 la cerería/confitería de Manuel Edo (antes de Joaquín Puchades).

Manuela Formenti abrió su negocio a principios de siglo en el número 25, en el local que había ocupado la pastelería de Andrés Burgos, de la que tenemos constancia desde al menos 1892. A su pastelería se entraba por una puerta de doble hoja, una de las cuales había sido habilitada para servir como escaparate; a ambos lados de las jambas estaba decorada con dos figuras femeninas de estilo modernista. Su rótulo reivindicaba antigüedad y abolengo "antigua pastelería de Las Estrellas". El tradicional mostrador de madera recibía de frente a los clientes.

Factura del comercio

Manuela, muy posiblemente la señora que aparece en la imagen, pues era frecuente que el dueño o dueña posase para la foto de la tarjeta publicitaria de su comercio, se especializaba en empanadas, bizcochos, pasteles variados, dulces y repostería y así lo declaraba tanto en la tarjeta de su comercio como en sus facturas.

La pastelería pasó al número 17, aunque sin cambiar de local, al renumerarse la calle a principios de los años 20. No duró mucho más, pues en 1923 ya encontramos instalada allí a  otra saga de pasteleros, de origen segorbino, los Jericó, que por esas fechas abren en Valencia una sucursal de su pastelería de Segorbe. Bautizan a su negocio con el místico nombre de "la Rosa de Jericó", y tendrá tal éxito que, tras varios cambios de sede comercial, ha perdurado hasta hoy, aunque de ella hablaremos más adelante.

Autores: Gumer Fernández Serrano y Enrique Ibáñez López

Con la colaboración de: Ángel Martínez (blog "La Valencia desaparecida") cuyas observaciones y datos agradecemos.

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jueves, 24 de octubre de 2013

Justo Burillo y Comandita c/ Luis Vives, 7 entlo.





La fábrica de tejidos de seda y ornamentos sagrados de Justo Burillo había iniciado su andadura a finales del s. XIX como "Burillo y Monzón" aunque será bajo la denominación "Justo Burillo, en Comandita" sita en la calle Luis Vives 7, entresuelo y con sucursal en la calle de la Paz número 10, cuando alcance sus mayores éxitos.

Estampa religiosa

Como empresa especializada en la confección de mantos, ornamentos de seda y bordados finos en hilo de oro, logra un enorme prestigio, obteniendo diploma y medalla en la Exposición Hispano-Francesa de Zaragoza de 1908 y repitiendo éxito en la Exposición Regional de Valencia de 1909, en la que contó con espacio reservado en la primera planta del Pabellón de Industria.

Manto de la Dolorosa de Hellín (Albacete)

Su fama trasciende los límites de la provincia, recibiendo encargos desde toda la geografía peninsular: el estandarte de la Asociación de Caballeros del Pilar (Zaragoza), el de la Hermandad de Caballeros de Lepe (Huelva), el manto de la patrona de Ceuta, el de la Virgen del Lledó de Castellón, el de la Piedad de Quintanar de la Orden o el de la Dolorosa de Hellín salen de sus talleres. este último precisamente será premiado en la Exposición Regional Valenciana de 1909. El propio Burillo se publicita como "exportador a las Américas", llevando su fama a dimensiones trasatlánticas.

Publicidad, año 1928

No limita su producción a los tejidos sino que además, bajo la marca "El Espíritu Santo" produce todo tipo de ornamentos y utensilios para el culto; además restaura ornamentos antiguos y llega a comprar y vender antigüedades. Todo ello lo publicita sin escatimar en gastos, en los más diversos medios: desde revistas locales de Morella hasta el propio Diario de Valencia.

Publicidad, año 1916

Justo Burillo Serón, llega a ser un referente: tesorero de la Cámara de Comercio de Valencia en 1911, mencionado entre los principales patronos urbanos en la revista del obispado, goza de prestigio y distinciones. Pero no todo era idílico: las malas condiciones de trabajo de sus modistas provocaron conflictos laborales y duras protestas.

Tarjeta de visita del comercio

La empresa perduró hasta mediados del s. XX.

Autores: Enrique Ibáñez López y Gumer Fernández Serrano.


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miércoles, 16 de octubre de 2013

Peluquería "la Artística" de Pedro Couly Duport


La peluquería de señoras y perfumería de Pedro Couly Duport (que en Valencia se castellanizó a "Delpuerto" tal y como aparece en la guía telefónica de 1921) abre sus puertas a principios del s. XX en la esquina de la calle del Mar con la calle Avellanas (llamada de Primado Reig entre 1923 y 1940) en el bajo que hoy ocupa la casa de moda femenina "Ámbar".
Pedro Couly, su propietario y fundador presumía de haber recibido formación en París, ciudad emblema de la moda y el refinamiento estético de su tiempo, y abundaba en ello presentándose en sociedad como jurado del Congreso de París.


Fuente: programa Viveros Municipales, año 1932

Couly explotaba sin remilgos una imagen comercial cosmopolita. No le bastaba con atribuirse formación y prestigio parisino; además atendía en varios idiomas y así lo publicitaba: "on parle français" "english spoken". No parece probable que su establecimiento tuviese relevancia internacional pero tales cosas reforzaban su imagen como comercio "a la última" en lo que a estética se refería.

Fuente: post 39085 del foro Remenber Valencia

Pero como el cosmopolitismo no está reñido con el coste, como buen comerciante Couly no olvidaba que lo primero es ofrecer un buen precio, "a peseta el chufo" anunciaba y usaba para ello el italianismo "chufo" "ciuffo" (flequillo, mechón): económico, sí, pero ante todo, cosmopolita.

Especialista en ondulación permanente (tal vez con el aparato que se adivina en su publicidad), completaba el negocio con la venta de perfumes. "Seguridad, rapidez, éxito siempre, gran economía" era su compromiso comercial.


Libreta del comercio

Autores: Gumer Fernández Serrano y Enrique Ibáñez López.



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lunes, 14 de octubre de 2013

La tienda de las ollas de hierro



En 1793 llega a Valencia un sastre exiliado de Francia, un país agitado por la Revolución Francesa. Dedicado a la confección y bordado de trajes abre comercio en la popular calle Sombrerería, que mantiene hasta 1808. La invasión francesa y las represalias que la población levantada en armas ejerce contra los franceses residentes en la capital, le obligan a exiliarse de nuevo dejando el comercio en manos de su dependiente, Joan Esteban Esteban.

Joan Esteban le da un giro al negocio, abandona la sastrería y comienza a importar ollas de hierro procedentes de Marsella. Paradójicamente no las vende sino que se limita a actuar como depósito logístico para su distribución por todo el país. Esta actividad que dará nombre al comercio no será la única pues Joan Esteban compagina su labor como distribuidor con la venta minorista de objetos religiosos y material de confección y bordado.

El comercio cambia de sede varias veces en pocos años: primero se establece en la calle de San Vicente, cerca de la plaza de la Pelota y antes de 1828, amenazando el edificio de San Vicente con venirse abajo, el comercio vuelve a mudarse estableciéndose en su local actual. El mobiliario, que aún se conserva en uso, se realiza a medida del nuevo local.

El tercer propietario es Miguel Gómez Prósper , que con notable visión comercial renueva la imagen de la fachada;crea el emblema del comercio, dos grifos rampantes que apoyándose sobre una olla invertida, sujetan en el aire otra con sus garras. A él se debe buena parte de la imagen del comercio que hoy disfrutamos, con excepción del emblema, hoy desaparecido y que lucía en origen en la confluencia de las calles Derechos y Jofrens. No basta esto a Miguel Gómez, que con miras a proteger el prestigio comercial del establecimiento registra su denominación comercial en el Registro de Patentes y Marcas en 1878.

 

Tras retirarse Miguel Gómez a principios del siglo XX, dos propietarios se suceden en pocos años. El primero es Manuel Reig Bonell, descendiente de una estirpe de comerciantes urbanos, quien prosigue la política de protección de la imagen comercial del establecimiento al registrar en 1916 la marca de fábrica que singularizaba los productos de este comercio. Poco después llega un nuevo propietario, Benjamín Martín Caruana.


Martín Caruana orienta el negocio hacia la venta de artículos religiosos, que publicita asiduamente en diversos medios, con despliegue de fotografías del comercio. En 1944 Martín traspasa la tienda a los hermanos Virgilio, Mariano y Rosario Pérez Martínez. Mariano funda así una estirpe comercial que alcanza hasta hoy, pues es tío abuelo del propietario actual. Los nuevos propietarios mantienen la línea comercial de su antecesor a la que añaden como innovación publicitaria impresión de tarjetas a todo color con motivos típicos valencianos. Además complementan la tradicional venta de efectos religiosos, con la de artículos de paquetería y confección en general.

Mediada la década de los 50, Mariano queda en solitario al frente del negocio con la ayuda de Miguel Almenara Pérez, padre del dueño actual. Mariano se convierte en toda una institución del comercio valenciano, pues se mantiene al frente hasta 1992. Su hermana Rosario recibe el negocio entonces y su sobrino Miguel continua llevándolo hasta su jubilación en 1997. Es entonces cuando, prosiguiendo la saga familiar, el hijo de este, Jesús Almenara, actual propietario, asume la responsabilidad de dirigir el comercio más antiguo de Valencia y uno de los más carismáticos de la ciudad, cualidades que le han merecido diversos reconocimientos, entre los que destaca el premio de la Junta Municipal de Ciutat Vella en el año 2002 o el premio ARCHIVAL en el año 2009.


 

Este comercio,  estuvo cerca de desaparecer en el año 2008 a causa de la ruina del edificio contiguo, en el nº 8 de la calle Jofrens, declarado por el Ayuntamiento en ruina inminente, aunque afortunadamente fue restaurado, tras lo cual el comercio ha recuperado su imagen primigenia. En la actualidad se dedica a la venta de objetos religiosos, pasamanería para trajes de valenciana, clavariesas  y hábitos de cofrade de hermandad, siendo referente para numerosos sacerdotes de la provincia que acuden a él para adquirir ornamentos e imágenes para sus parroquias. Vende además complementos para fallera y figuras para belenes navideños.




Autores de la entrada: Enrique Ibáñez López y Gumer Fernández Serrano

Imágenes: www.tiendadelasollasdehierro.com y coleccionistas particulares.

Web del comercio: www.tiendadelasollasdehierro.com

Los contenidos gráficos se publican con autorización del propietario del comercio, Jesús Almenara Vázquez, cuya colaboración agradecemos. Su uso por parte de terceros no es libre y queda sujeta a la autorización de su propietario.

Licencia de Creative Commons
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jueves, 3 de octubre de 2013

HOY NACE UN NUEVO BLOG

 

Hoy nace un nuevo blog, un blog sobre comercios, sobre comercios históricos, los grandes olvidados de la historia urbana.
 
¿Qué queremos?
 
Queremos rememorar su historia, y recuperar y difundir su imagen, su publicidad, sus productos, sus señas de identidad, que en muchos casos han llegado hasta nosotros y forman parte de nuestra vida cotidiana.
 
Así pues, este blog es por una parte un homenaje al legado comercial de la ciudad y por otra una nueva forma de divulgar el valor cultural del comercio histórico.
 
Deseamos agradecer a los propietario y gerentes de los comercios el interés y amable colaboración que nos han brindado.
 
Actualizaremos el blog varias veces por semana... y sin más...
 
¡Comenzamos!
 
Deseamos que lo disfrutéis.