miércoles, 26 de febrero de 2014

Tienda de ultramarinos de Enrique Dasí Seguí. Calle dle Mar 32



Sus propietarios Enrique y Vicenta

Esta histórica tienda de ultramarinos  una de las últimas de su género en Valencia, pues la competencia de las grandes superficies, supermercados, e hipermercados han provocado que estos pequeños comercios familiares  vayan desapareciendo, siendo un reducto del pequeño comercio tradicional en la céntrica calle del Mar.

Siguiendo la tradición de las tiendas de ultramarinos clásicos, sorprende la perfecta disposición de una amplia variedad de productos en un espacio tan reducido, todos perfectamente colocados en estanterías de madera blanca antiguas que dispuestas ocupando toda la pared llegan hasta el techo. También existe la típica trastienda.

A finales  del siglo XIX este espacio lo ocupada la tienda la tienda de géneros de punto hijos de Durán. Poco después fue adquirida por Jaime Garganta que continuó la actividad en este sector, aunque pocos años después  Jaime fallece  y la tienda es regentada por su viuda e hijos.

Así llegamos a 1914, año en el que Juan Salvador ya tiene instalada su salchichería, germen de la futura tienda de ultramarinos que de forma continua ha llegado hasta hoy sin cambiar de actividad. A lo largo de los siguientes años amplia el negocio y la convierte en una tienda de comestibles en general. En 1931 entra a trabajar  a temprana edad de 12 años Enrique Dasí Fuentes, padre del actual propietario, residente en Bétera y que acudía a trabajar en bicicleta diario, hasta que tuvo edad y se pudo permitir cambiar la bicicleta por una motocicleta Guzzi.

Como dato curioso, no tenía nevera, pero si un refrigerador que abastecían con hielo que adquirían en la calle Palau. La tienda estuvo justo al lado del P.C.E. durante la guerra pues tuvo su sede en el actual edificio de la Diputación, enfrente del cual estuvo también durante la guerra la sede provisional del Banco de España.


En el año 1964, el matrimonio formado por Juan Salvador Laguarda y Pepita Sebastián, propietarios del negocio, se retiraron y al no tener descendencia, dejaron la tienda a su empleado Enrique. que la tuvo hasta el año 1984, año de su jubilación. La tienda pasó a su hijo Enrique Dasí Seguí.

El actual propietario y su esposa Vicenta Dasí  Fuster  lo han regentado desde entonces, manteniendo la esencia y estética del negocio , con sus antiguas estanterías de madera, y añadiendo pequeñas mejoras para garantizar la calidad del servicio y un trato amable y personalizado.

A punto de jubilarse, ellos serán la última generación de la familia que dé continuidad al negocio.


Autores: Enrique Ibáñez y Gumer Fernández
Fotografía: Enrique Ibáñez

Agradecimientos a Ángel Martínez  por sus datos y a Enrique y Vicenta, propietarios,  por la entrevista concedida y amabilidad con la que nos atendieron.

Copyright a favor de los autores.

domingo, 23 de febrero de 2014

Fábrica de anisados y licores "La Regional". Carretera de Barcelona, 173.

Fábrica de anisados y licores "La Regional". Carretera de Barcelona, 173.

 Cartel publicitario hijo de Vicente Vila

En el año 1889 se crea la fábrica de Anisados y licores de Vicente Vila, bajo la denominación comercial "la Regional", nombre que perduró hasta su conversión en S.A. en la carretera o camino de Barcelona, 8  (antes llamado también camino de las afueras), a la altura de Orriols también por aquel entonces denominado  poblado de San Jerónimo, a causa de una antigua ermita bajo la advocación de dicho santo.

Cartel metálico troquelado de Quino-kola
Aunque esta marca elaboró una gran variedad de productos alcohólicos su especialidad fueron los anisados y las bebidas de alta graduación (40º en adelante). Sus productos más antiguos fueron el anís "la Regional" y la "Quino-kola", que se publicitaba como  un exquisito licor higiénico.

Vicente Vila,  dotó tempranamente a la fábrica con el número de teléfono 375 (uno de los más antiguos de Valencia) y regentó el negocio hasta las primeras décadas del siglo XX. No se contentó solo con su sede de Valencia sino que además abrió una sucursal en la avenida Jaime I de Játiva (antes llamada de Canalejas) donde ya se encontra abierta en 1914 pues en esa ciudad,  a causa de la cercanía de cultivos vinícolas y debido a la decisión de algunos fabricantes de Aielo de Malferit de instalarse en la ciudad, se documentan más de una docena de destilerías. En los años veinte tomó el relevo su hijo, que mantuvo la denominación comercial y la gama de productos heredada de su padre. Vicente hijo tuvo que afrontar las dificultades de la guerra y la postguerra. Acabada la guerra la antigua carretera de Barcelona se denominó avenida de Ramiro Ledesma, escritor y político de derechas que fue ejecutado en el año 36, apenas iniciada la guerra. Durante este periodo editó  catálogos de precios de sus productos.

 Almanaque para el año 1933

En la segunda mitad del siglo XX, la empresa pasó a nombre de Bernardo Vila e hijos que mantienen la línea de  productos "La Regional", pero además modernizaron la imagen de marca y ampliaron el catálogo comercial con productos como "Rhum de la Jamaique" (ron), "Bervi dry gin" (ginebra), Menta escarchado, brandy Rachid, y ron Rachid blanco.

 Almanaque de Bernardo Vila e hijos.

Algunos de sus productos:





En el último periodo de la marca, esta se convierte en sociedad anónima con denominación social " Bernardo Vila S. A. y Cía". Durante este periodo aparecen nuevas especialidades como Soyuz Vodka,  absenta Terravill y Orangeau licor extra dry .

Autores: Gumer Fernández y Enrique Ibáñez.

De los textos:


miércoles, 19 de febrero de 2014

Fabrica de naipes y litografía Simeón Durá. Calle San Vicente, 116


Fábrica idealizada en baraja de Simeón Durá en  calle Arrancapins

Simeón Durá Vidal trabajaba en la fábrica de naipes de los hermanos Manault, allí había aprendido los secretos del oficio. En 1871 "Manault Hermanos" cerró y Simeón vió la oportunidad de establecerse por su cuenta adquiriendo los derechos sobre la marca. Ese mismo año abre su propia empresa de impresión litográfica y fabricación de naipes, en la calle San Vicente, 116. La sede de San Vicente pronto se le queda pequeña, por lo que se muda a la calle Guillem de Castro, 130, una zona que por aquel entonces se contaba entre las áreas de expansión industrial de la ciudad y en la que proliferaban talleres diversos.

La empresa da un salto de calidad cuando en 1875 Durá contrata al dibujante E. Pastor. Hasta ese año Durá se había limitado a reeditar de forma continuada los diseños del catálogo de Manault en la vieja maquinaria heredada de esa empresa. Con la adquisición de nuevos equipos de impresión litográfica y la contratación de Pastor, Durá renueva sus diseños y mejora sus acabados. Ese mismo año ve la luz la serie de naipes modelo "El Cid", con diseños de Pastor inspirados en el retrato de Luis XIV, obra del pintor francés Hyacinthe Rigaud. La serie tuvo tal éxito que fue reimpresa de forma sistemática hasta 1956.

Serie "Fantasía"

La empresa vivió su época durada durante el último cuarto del siglo XIX, en competencia con otras naiperas emergentes fundadas en ese periodo como la vitoriana Heraclio Fournier. De esta época, entre 1875 y 1901 datan las series "El Cid", ya mencionada; y "Fantasía", con diseño creativo no convencional y editada por encargo de Chocolates El Barco para servir como regalo promocional y reclamo publicitario de la firma chocolatera.


El prestigio de la fábrica Durá trasciende fronteras y exporta a Iberoamérica,  Filipinas, Norteamérica y a algunos países europeos, como Francia. Como exportador trabaja por encargo para compañías locales y monopolios estatales como el "Estanco de Naipes del Perú". Para adaptarse a la demanda del mercado internacional comienza a editar barajas de poker orientadas al mercado anglosajón; de bezique, popular juego de naipes de origen francés o incluso ajustadas a las necesidades particulares de juegos populares de cartas de la huerta de Valencia. Aparte de las barajas convencionales elaboró también barajas pensadas para el público infantil y barajas publicitarias.

Baraja francesa con el impuesto del timbre del estado.

Desde finales de siglo, Durá mantenía en su antigua sede de la calle de San Vicente una tienda de objetos de escritorio. El cambio de siglo trae importantes transformaciones para la firma. En 1901 ya se haya instalada en su nueva sede en la calle Arrancapinos, 29 (desde 1930, denominada Ángel Guimerá) y en 1904 la industria del naipe recibe un duro golpe con la aprobación de un impuesto especial sobre este producto, cuyo coste se incrementa de forma notable provocando un descenso de las ventas. La diversificación de sus actividades (tienda en San Vicente, 116, impresión de naipes y labores de imprenta litográfica variadas) le permitieron resistir el golpe compensando el desplome de las ventas de naipes con trabajos de impresión de cartelería y cajas, en plano y en relieve. De esta época data su trabajo más célebre: el cartel promocional de la Exposición Regional Valenciana de 1909, evento para el que contó además con pabellón propio.

Cartel oficial Exposición Regional Valencia año 1909

Hasta su fallecimiento en 1930 Simeón Durá fue además directivo del Ateneo Mercantil y de la Sección de Industria de la Cámara de Comercio. Tras su muerte la empresa pasó a sus hijos y a partir de 1931 la razón social de la misma cambió a "Hijos de Simeón Durá". Se inicia así un periodo de decadencia marcado a fuego por las dificultades de la Guerra Civil y de la posguerra. En 1956 se abandona la impresión de naipes aunque la industria subsistió como imprenta litográfica generalista hasta los años 70, destacando en este último periodo la elaboración de cartelería promocional de naranja valenciana.

Etiqueta de naranja año 1964. Imprenta Simeón Durá

Los productos de la empresa. Juegos de cartas:


Serie "República". 18 de abril de 1931











< Juego de la huerta valenciana año 1888
  

                     
                                                  Baraja taurina >                                                                                                                           
 
            Baraja francesa             Serie "El Cid"


Autores: Enrique Ibáñez y Gumer Fernández

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Armería Pablo Navarro



miércoles, 12 de febrero de 2014

Tienda de comestibles de Pedro Nadal. Calle Pascual y Genís nº 8




Tienda de comestibles de Pedro Nadal. Extraído del blog Valencia en Blanco y Negro

A principios del siglo XX la oferta comercial se orientaba fundamentalmente a cubrir la demanda de productos básicos, lo que significaba que las tiendas de alimentación proliferasen. Nada menos que 269 de las 1827 tiendas que funcionaban en la ciudad en 1909 se dedicaban a los comestibles. Las tiendas aumentaron a ritmo que lo hacía la población si lo comparamos con los datos de 1877, ese año habían 71 tiendas de comestibles de las 800 tiendas que existían en total.

Se distinguía dos tipos de tienda de alimentación:

1.- Abacerías o tiendas de comestibles. Eran las generalistas, vendían salazones, embutidos, aceites, vinagres y vinos, legumbres y en general productos de alimentación no perecederos y que se conservasen con facilidad, pues el empleo de cámaras frigoríficas no era habitual. En 1909 tan solo 19 tiendas contaban con tal avance tecnológico.

2.- Coloniales o ultramarinos. Estaban especializados en las ventas de productos importados de las Colonias o de territorios de Ultramar África o América. Estas tiendas experimentaron  un auge como consecuencia de la construcción del puerto de Valencia en la segunda mitad del siglo XIX, pues el comercio marítimo  era esencial para el abastecimiento de estas tiendas.

Pedro Nadal abre su tienda de comestibles en el  número 8 de la calle Pascual y Genís con el cambio de siglo XIX al XX. Tal calle se encontraba en una zona burguesa llamada a ser el corazón financiero de la ciudad, por lo que Nadal no solo vendía las legumbres y salazones habituales, si no que además vendía carne y embutidos productos  que no estaban al alcance de la clase obrera cuyo reducido salario no les alcanzaba para comprar mas que arroz, legumbres o pan de centeno.

El mobiliario habitual en estas tiendas incluía elementos como la balanza de mesa, la caja registradora, la romana, molinillo de café, las cajoneras o el cuchillo bacaladero. Varios de estos elementos se aprecia en la imagen que aportamos, destacando los cajones de madera destinados a guardar las legumbres, separadas por calibre y precio,  que se vendían a peso. Las  legumbres se sacaban de los cajones sirviéndose de un cacillo que se depositaba en la balanza para su pesaje.

Durante mucho tiempo su negocio  no tuvo competencia en la calle Pascual y Genís, aunque poco antes de que él abriera si existieron  otros comercios similares: en el número 2 la abacería de Francisco Tárrega, en el número 4 los ultramarinos de Cándido Martí y en la cercana calle de Félix Pizcueta (antes llamada Travesía de Pascual y Genís) la abacería de Dolores Puchades.

Otra tienda de comestibles en Valencia a mediados del siglo XX

Nadal se muda  en 1910 a los números 11 y 14 dejando su antiguo local del nº 8 y ampliando así su negocio. En 1920  lo encontramos en el número 10 (debido a un cambio de numeración de la calle) y en esta misma década cerró para siempre. Las tiendas minoristas de comestibles han perdurado hasta la actualidad aunque seriamente perjudicadas por la competencia de supermercados y grandes superficies. Algunos ejemplos de estos comercios que aún sobreviven y merece la pena visitar son: "El Niño Llorón" en la calle Ruzafa, o la centenaria tienda de  Enrique Dasí  en el número 32 de la calle del Mar.

Autores: Enrique Ibáñez y Gumer Fernández.
Agradecimientos a Ángel Martínez por los datos facilitados.

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domingo, 9 de febrero de 2014

Farmacia y laboratorio del Dr. Greus. Plaza de Santa Catalina,7



Farmacia en Santa Catalina 7 y Laboratorio en Calle de la Paz

Domingo Greus Martínez, nació en Almussafes en 1847. Descendía de una familia de tradición médica y farmacéutica, su padre Domingo Greus era médico en dicha población.



En 1863 obtiene el título de bachiller en Artes en Valencia, y un año después inicia el curso preparatorio en Farmacia para desplazarse en cursar la licenciatura en Madrid donde se gradúa en 1868. Ese mismo año ya de vuelta en Valencia obtiene el doctorado en la Universidad de Valencia.

Ocupa diversos cargos en instituciones académicas, llega a Director del Laboratorio Municipal y en el curso de 1870-71 es nombrado Catedrático de Materia Farmacéutica Vegetal en la Facultad e Farmacia y le sucede en 1873 Joaquín Salvador Benedito.

Orla año 1872 en la que aparece Domingo Greus

La Facultad de Farmacia cierra en 1874 por falta de presupuesto. Domingo Greus dotado de gran espíritu comercial constata que el mercado demanda preparados farmacéuticos de los que no hay oferta en las farmacias de la capital y se convierte en pionero en la preparación de estos compuestos. Era hombre de familia pudiente por lo que no tiene problemas para abrir su farmacia en la céntrica plaza de Santa Catalina número 7 (luego número 4). era una zona de gran dinamismo comercial y no muy lejano a su domicilio en la plaza Alfonso el Magnánimo, esquina con la calle de la Nave.


En 1903 a los 57 años de edad, contrae una neumonía en un viaje de Madrid a Valencia y fallece pocos días después. La faRmacia pasa a su viuda Purificación Araso Díaz (cuyo nombre aparece en las cajas de los productos del Dr Greus durante un tiempo), hasta que en el año 1908 vende el negocio al auxiliar de su farmacia Dionisio García Guzmán, que aprovecha para registrar formalmente la marca más popular del Doctor Greus, su Gastrófilo Universal en marzo de ese año. En la Exposición Regional de 1909 y posteriormente en la Nacional de 1910 en Valencia recibió el bicarbonato de sosa del Dr Greus elaborado por Domingo Guzmán recibió sendas medallas de oro.

Como Dionisio, era auxiliar de farmacia, hubo de contar con los servicios de un farmacéutico,Pedro Valero, y heredó en negocio su hijo Pedro García Guzmán que fallece el los primeros días de la Guerra Civil. La familia de la familia García Guzmán fue comprada por Vicente Reig, después de la guerra, pero no así  las marcas comerciales que siguieron en manos de los Guzmán hasta los años 50 cuando caducó su concesión.




La oferta del productos del Dr Greus era amplia e incluía una larga serie de productos y marcas de lo más variado: vaselina, bicarbonato de sosa, el gastrófilo universal, mata-tenias. tintura iodo-tánica, carne líquida (suplemento alimenticio), productos de preparación para el parto

Los productos del Dr Greus, fueron ampliamente publicitados por diversos medios, lo que contribuyó a su popularización. Se publicitaba  en anuncios en todo tipo de prensa desde el almanaque de Las Provincias, hasta diarios locales. También su publicitó en  tarjetas publicitarias, cromos, o en anuncios publicitarios en tranvías, entre otros muchos.

Tarjeta publicitaria editada por García Guzmán.
Colección E. Ibáñez

Las cajas de sus productos muy llamativas están decoradas con estilo modernista, y son apreciados objetos de coleccionismo.




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Farmacia de la Morera

Autores: Enrique Ibáñez y Gumer Fernández

De los textos: